jueves, 19 de febrero de 2009

No te quejes de que no eres amada. Laméntate más bien porque no puedes amar.

1 comentario:

Elías Arago dijo...

Pues bien, amigo Karthagus, acepto gustoso el reto que me propones... será una larga batalla, pero estoy dispuesto a afrontarla. Veremos qué nos depara el destino. Eso sí, la afrenta de Rayuela será difícil de olvidar...